Se acabaron los estruendos, los saludos y los buenos deseos, el año nuevo ya está aquí. Y toda esa forzada alegría mezclada con esperanza que  experimentaste en estos días, se esfumó como por arte de magia y te has dado cuenta que has vuelto a ser la misma persona del año anterior y hoy debes regresar a lo cotidiano. En realidad nada ha cambiado, las tareas son las mismas , las obligaciones también y las noticias muy poco halagueñas.

Hoy tienes que enfrentar otro año que en su comienzo, te despertó con aumento de tarifas públicas, aumento en el costo de los productos de la canasta familiar y todos los demás servicios. Para una gran mayoría con un más que mínimo “aumento” para todo un año en sus jubilaciones y pensiones y los demás con un ingreso con un menor valor adquisitivo. En honor a la verdad, esto de Feliz Año Nuevo, queda bastante fuera de lugar para muchas familias, entre ellas las que viven y sufren en el norte del país de Uruguay.

Este panorama sombrío y negativo deja poco lugar a la alegría, la fiesta, terminó para ti ¿que vas a hacer ahora? Claro que puedes afligirte un poco más, lamentarte otro poco y culminar llorando, pero eso no hará que tu realidad sea diferente. Si quieres que tu vida sea satisfactoria, entonces debes por comenzar a cambiar tu mismo. Si continúas haciendo las mismas cosas que el año anterior, pues  cosecharás idénticos resultados y es muy probable que el 2017 sea no igual sino peor que este.

Pero si te se atreves a pensar diferente y hacer cosas distintas, el resultado será también diferente. Rebélate contra la situación, ve este año como tu gran esperanza de cambio, imagina la meta que quieres alcanzar, traza planes y lánzate, vale la pena luchar  si quieres una vida mejor. Cree tú puedes lograrlo, no dejes que el temor te paralize ¿que puedes perder si algo no resulta en la medida de tus deseos? Todo es aprendizaje, el éxito también tiene un precio.

 

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