vueltas y más vueltas sin ir al grano

Vueltas y más vueltas sin ir al grano

Recuerdo cuando era joven, un día  quise invitar a una chica que practicaba patinaje, a un espectáculo de Holiday on Ice. Por lo tanto, un Domingo me levanté muy temprano para concurrir al club donde ella practicaba. Tuve que esperarla y cuando llegó intercambiamos algunas frases, pero nada le dije acerca de la invitación. Luego en la pista cuando en sus evoluciones y vueltas se acercaba a mi, algún comentario se me escapaba.

Hay tiempo todavía

Ella hacía un gesto con la mano y continuaba patinando. Terminó la práctica y la espere en la salida. Cuando la vi, decidí, bueno es el momento para invitarla y lo hice. ¡qué lástima respondió! Enrique me invito cuando llegué y acepté, tendrá que ser en otra oportunidad. Desde luego aprendí la lección. Luego la vida me llevó a estar cerca del lecho de muchas personas en situaciones límites. Allí no hay tiempo para largas charlas, el tiempo se agota pronto y cada palabra se expresa sufriéndola.

Otra más y van cuantas

Nunca se sabe cuantas oportunidades se pierden en la vida por no hablar en el momento adecuado. Las cosas no se deben dejar para después, porque sin duda habrían cambiado el rumbo de nuestra vida. Hay personas a quienes les cuesta demasiado abordar un asunto. Mucho más cuando se trata de hablar con una mujer. Me dicen y se dicen, bueno es que soy así y no puedo cambiar. Te digo que si puedes, todos podemos hacerlo. Te va la felicidad de tu vida en ello. Solo tienes que saber cómo. Y en eso, puedo ayudarte a lograrlo. Búscame y lo verás.

Roberto Ferreira

¡Juntos para tú éxito!